El queso: producto gastronómico y motivación turística

El queso es un pro­ducto ínti­ma­mente ligado al pai­saje del lugar donde se pro­duce, en el sen­tido que se ela­bora a par­tir de la leche que se obtiene de los ani­ma­les que pas­tan y se ali­men­tan en las tie­rras que con­fi­gu­ran una geo­gra­fía en par­ti­cu­lar. Por lo tanto, es una forma de adqui­rir sim­bó­li­ca­mente la idio­sin­cra­sia, cul­tu­ral y natu­ral, de un des­tino. Uno de los prin­ci­pa­les retos que deben afron­tar los pro­duc­tos loca­les es la con­ver­sión del pro­ducto gas­tro­nó­mico en turís­tico. La moti­va­ción cre­ciente en rela­ción a la gas­tro­no­mía es evi­dente, en cuanto a un inte­rés gene­ral hacia la cocina, los pro­duc­tos y las for­mas de pre­pa­ra­ción que son dife­ren­tes a las pro­pias. Si bien, por ejem­plo, el vino como moti­va­ción prin­ci­pal ocupa un lugar des­ta­cado en los des­pla­za­mien­tos de forma inten­cio­nada al lugar de pro­duc­ción, mucho más difí­cil es entrar en este círculo para otros pro­duc­to­res loca­les, como el caso de los ela­bo­ra­do­res de queso.

El turismo del queso va ligado, pues, a una pro­duc­ción lác­tea pro­ce­dente de diver­sas espe­cies de ani­ma­les, y deri­ván­dose a la vez una gran varie­dad de tipos de que­sos. Hay varios ejem­plos a nivel nacio­nal e inter­na­cio­nal donde el queso con­ver­tido en recurso turís­tico genera una moti­va­ción por sí mismo. Este es el caso del Cen­tro de Inter­pre­ta­ción y Degus­ta­ción del Queso Idia­za­bal, La Mai­son du Camem­bert en Fran­cia, el Ams­ter­dam Cheese Museum o el Puhoi Valley Cafe and Cheese Store, en Auckland, Nueva Zelanda. Estos son sólo algu­nos de los ejem­plos que repre­sen­tan un fac­tor de atrac­ción turís­tica, tanto para turis­tas como visi­tan­tes, y que se con­vier­ten en sím­bo­los del queso como pro­ducto gas­tro­nó­mico, y lo ele­van a la cate­go­ría de recurso turístico.

Varios ejem­plos mues­tran el poder que el queso tiene como fac­tor de moti­va­ción turística

No obs­tante, los peque­ños pro­duc­to­res de queso arte­sa­nal en des­ti­nos como los Piri­neos cata­la­nes o las lla­nu­ras neo­ze­lan­de­sas de Can­ter­bury, por citar dos ejem­plos en entor­nos rura­les, tie­nen ante sí un reto que no pue­den afron­tar indi­vi­dual­mente. Por este motivo, son nece­sa­rias una serie de siner­gias, rela­cio­na­das tanto con la pro­pia pro­duc­ción como con la dis­tri­bu­ción y el con­sumo. Las peque­ñas empre­sas rura­les, tra­di­cio­nal­mente fami­lia­res, deben dise­ñar estra­te­gias que les per­mi­tan obte­ner los sufi­cien­tes nive­les de pro­duc­ti­vi­dad para seguir com­pi­tiendo en un mer­cado que tiene cada vez una mayor oferta, en tér­mi­nos de pro­duc­tos gas­tro­nó­mi­cos autén­ti­ca­mente locales.

Mercado de agricultores, jabones artesanales elaborados con leche de cabra (Canterbury, Nueva Zelanda).

Mer­cado de agri­cul­to­res, jabo­nes arte­sa­na­les ela­bo­ra­dos con leche de cabra (Can­ter­bury, Nueva Zelanda).

Los que­se­ros deben mos­trar una capa­ci­dad de adap­ta­ción al mer­cado, y la con­se­cuente inno­va­ción. Pre­sen­tar un port­fo­lio de pro­duc­tos hete­ro­gé­neos no es fácil, pero hay ejem­plos donde los pro­duc­to­res lác­teos y ela­bo­ra­do­res de queso encuen­tran fór­mu­las vario­pin­tas. Por ejem­plo, el uso de queso en acei­tu­nas relle­nas, o en el caso de pro­duc­tos no comes­ti­bles, la uti­li­za­ción de la leche para la ela­bo­ra­ción de jabo­nes natu­ra­les. Es clave tam­bién la dis­po­ni­bi­li­dad de un punto de venta pro­pio, y la pre­sen­cia del pro­ducto en mer­ca­dos, ferias y res­tau­ran­tes. La com­bi­na­ción con el vino es otra opor­tu­ni­dad, un punto de par­tida que si bien en muchos casos ya es habi­tual, poco a poco sea capaz de con­ver­tir la expre­sión “una copa de vino con un trozo de queso” en “un trozo de queso con una copa de vino”.

A la vez, pro­yec­tos en red como la Ruta Euro­pea del Queso o la Fira Inter­na­cio­nal del For­matge, cele­brada en la Vall de Boí en agosto de 2015, repre­sen­tan pla­ta­for­mas para la visi­bi­li­dad y la via­bi­li­dad de los peque­ños ela­bo­ra­do­res de queso. Este es el caso tam­bién de la Ruta del Queso Turrialba, en el dis­trito de Santa Cruz de Turrialba, en Costa Rica. El impacto en la eco­no­mía regio­nal es el prin­ci­pal foco en el desa­rro­llo de este pro­yecto, en el cual par­ti­ci­pan alre­de­dor de 150 ela­bo­ra­do­res loca­les de queso. Tam­bién es des­ta­ca­ble el con­glo­me­rado que con­for­man los Can­ter­bury Food and Wine Trails, y que inclu­yen no sólo a los pro­pios pro­duc­to­res sino tam­bién alo­ja­mien­tos, esta­ble­ci­mien­tos de res­tau­ra­ción y los mer­ca­dos agrí­co­las, lo cual genera siner­gias en toda la indus­tria turís­tica local y por lo tanto en el con­junto de la región.

Debe­mos apre­ciar el hecho de poder cons­truir rela­cio­nes con los pro­duc­to­res, com­pren­der la pasión y esfuerzo implí­ci­tos en sus actividades

El gran reto sigue siendo cómo con­ver­tir el queso en una de las moti­va­cio­nes prin­ci­pa­les del des­pla­za­miento turís­tico. Varias razo­nes se han tra­zado, y todas ellas tie­nen implí­cito el inte­rés en cono­cer la iden­ti­dad del terri­to­rio a tra­vés de su gas­tro­no­mía, en degus­tar o adqui­rir el pro­ducto en el mismo lugar donde se ha ela­bo­rado, y de las manos del arte­sano que lo ha ela­bo­rado. Es esen­cial cono­cer el esfuerzo del pro­ceso com­pleto de la ela­bo­ra­ción de que­sos, y ponerlo en valor a tra­vés de sus his­to­rias. Como visi­tan­tes y turis­tas debe­mos apre­ciar el hecho de poder cons­truir rela­cio­nes con los cul­ti­va­do­res y pro­duc­to­res arte­sa­na­les, apren­der en pri­mera per­sona acerca de sus pro­duc­tos, com­pren­der la can­ti­dad de pasión y el cui­dado implí­ci­tos en la cría de ani­ma­les o las acti­vi­da­des agrí­co­las. Estos son ejem­plos que repre­sen­tan fac­to­res de moti­va­ción en cuanto al des­cu­bri­miento y apro­pia­ción cir­cuns­tan­cial de la iden­ti­dad y la auten­ti­ci­dad de un territorio. 

Para mayor información:

FUSTÉ FORNÉ, Fran­cesc. Cheese tou­rism in a World Heri­tage site: Vall de Boí (Cata­lan Pyre­nees). Euro­pean Jour­nal of Tou­rism Research. 2015, 11, 87–101.

Fran­cesc Fusté Forné es estu­diante del Pro­grama de Doc­to­rado en «Turismo, Dere­cho y Empresa» de la Uni­ver­si­tat de Girona (Catalunya).

Ficha biblio­grá­fica:

FUSTÉ FORNÉ, Fran­cesc. El queso: pro­ducto gas­tro­nó­mico y moti­va­ción turís­tica. Geo­cri­tiQ. 30 de mayo de 2016, nº 226. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2016/05/el-queso-producto-gastronomico-y-motivacion-turistica>

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