Las calles del territorio. Una reflexión sobre las carreteras secundarias

C ali­fi­car las carre­te­ras secun­da­rias de calles del terri­to­rio es reco­no­cer la com­ple­ji­dad que actual­mente posee el via­rio secun­da­rio y que tras­ciende su con­di­ción pri­mor­dial de ser  ejes de cir­cu­la­ción de capa­ci­dad limi­tada. Desde que empezó a for­marse la red de carre­te­ras moder­nas en los dife­ren­tes paí­ses euro­peos, a par­tir de media­dos del siglo XVIII, la pla­ni­fi­ca­ción del via­rio básico nece­sitó ser com­ple­men­tado con un con­junto de vías de pro­xi­mi­dad que ofre­cie­ron una cober­tura terri­to­rial más efi­ciente y extensa. Es decir, lle­ga­ron a las pobla­cio­nes y núcleos dis­per­sos que habían que­dado al mar­gen de la red básica de carre­te­ras y tam­bién de la red ferro­via­ria, con el obje­tivo de ser­vir a un trán­sito de pro­xi­mi­dad; eran las vías de “vici­na­lité” según los fran­ce­ses. Exten­der el via­rio secun­da­rio  se con­vir­tió en una tarea prin­ci­pal desde prin­ci­pios del siglo XX, sobre todo en un país como España, donde el retraso en la cons­truc­ción de carre­te­ras loca­les tan denun­ciada por polí­ti­cos y téc­ni­cos se con­si­deró uno de los fac­to­res res­pon­sa­bles de los des­equi­li­brios terri­to­ria­les. De esta forma, se reco­no­cía al via­rio inter­me­dio un papel pro­ta­go­nista para lograr una orga­ni­za­ción terri­to­rial moderna. Y esto pasaba en el mismo momento que se ini­ciaba el desa­rro­llo de las vías espe­cia­li­za­das para el nuevo medio de trans­porte, el auto­mó­vil, dis­tin­gui­das con el nom­bre de auto-pistas, con una geo­me­tría al ser­vi­cio de las altas velo­ci­da­des y los via­jes de largo recorrido.

La secuen­cia his­tó­rica narrada en la for­ma­ción de la red de carre­te­ras ha com­por­tado una dua­li­dad en la topo­lo­gía del sis­tema via­rio, lo que sig­ni­fica que se ha esta­ble­cido una rela­ción dife­ren­ciada entre carre­te­ras y terri­to­rio en fun­ción de si habla­mos de vías loca­les o de vías bási­cas y pre­fe­ren­tes. Aun­que hoy solo pare­cen impor­tar las gran­des infra­es­truc­tu­ras de comu­ni­ca­ción, como si ellas resol­vie­ran todos los nive­les de la comu­ni­ca­ción, en reali­dad son las carre­te­ras secun­da­rias las que mejor expre­san las rela­cio­nes y acti­vi­da­des que se lle­van a cabo en los luga­res. Si son las calles del terri­to­rio es que son mul­ti­fun­cio­na­les dado que están per­fec­ta­mente inte­gra­das en el terri­to­rio y lo hacen acce­si­ble. A su vez, son vías con una movi­li­dad muy diversa, com­puesta por los usua­rios del coche pri­vado, del trans­porte público así como ciclis­tas y pea­to­nes. Cuando atra­vie­san pue­blos y ciu­da­des se con­vier­ten en tra­ve­sías urba­nas, ave­ni­das y paseos por lo que asu­men un papel de pri­mer orden en la urba­ni­za­ción de los lugares.

Remar­ca­mos, pues, la cen­tra­li­dad terri­to­rial del via­rio inter­me­dio en la escala inter­ur­bana y tam­bién en la comar­cal, en el que el fac­tor de la conec­ti­vi­dad está ínti­ma­mente enla­zado con el de la con­vi­ven­cia. Este bino­mio, conec­ti­vi­dad y con­vi­ven­cia, nos lleva a refle­xio­nar cómo debe­ría ser una ges­tión huma­ni­zada de la carre­tera local. El con­cepto es rico en mati­ces pero una de sus acep­cio­nes con­siste en reco­ger la esen­cia del via­rio inter­me­dio desde sus orí­ge­nes y pro­yec­tarlo hasta hoy de acuerdo con las soli­ci­ta­cio­nes de la socie­dad moderna. Asi­mismo, las carre­te­ras son un patri­mo­nio terri­to­rial y pai­sa­jís­tico , un com­po­nente básico de la matriz huma­ni­zada del terri­to­rio. Un patri­mo­nio que hemos here­dado y que puede lle­gar a ser  tan iden­ti­ta­rio como un edi­fi­cio con valo­res históricos.

20130016_imagen Teresa Navas

Camino de pea­to­nes y ciclis­tas en la carre­tera pro­vin­cial a la salida de Saba­dell. Fuente: Jordi Todó/Tavisa

Si acep­ta­mos la cen­tra­li­dad alu­dida del via­rio inter­me­dio nos atre­ve­mos a pro­po­ner nue­vas visio­nes e ins­tru­men­tos para una pla­ni­fi­ca­ción terri­to­rial desde las infra­es­truc­tu­ras . Pode­mos pre­gun­tar­nos cómo debe ser tra­tado este via­rio inter­me­dio en base a los retos terri­to­ria­les más actua­les y a las nue­vas lec­tu­ras que ema­nan de la ciu­da­da­nía. En defi­ni­tiva, otor­gar un sig­ni­fi­cado pre­ciso a una ges­tión huma­ni­zada de las carre­te­ras secun­da­rias, un ámbito emi­nen­te­mente téc­nico pero que, pre­ci­sa­mente, por su acep­ción de ser­vi­cio público sitúa la red via­ria local en el cen­tro de las deci­sio­nes más reno­va­do­ras que pue­den lle­varse a cabo, ahora y en el futuro, sobre cues­tio­nes territoriales.

Dado que la inge­nie­ría es bási­ca­mente acción y reso­lu­ción de pro­ble­mas un buen ejem­plo de nueva ges­tión lo pro­por­ciona el con­junto de pro­yec­tos eje­cu­ta­dos a lo largo de las vías pro­vin­cia­les de Bar­ce­lona en las últi­mas déca­das. La apor­ta­ción más remar­ca­ble de estas inter­ven­cio­nes es haber revi­sado el con­cepto clá­sico de carre­tera para ase­gu­rar la coexis­ten­cia segura entre vehícu­los y otros modos de trans­porte, como los cami­nos de pea­to­nes y ciclis­tas imple­men­ta­dos en para­lelo a las cal­za­das. Tam­bién, la aten­ción al trans­porte público con la intro­duc­ción de para­das y acce­sos ade­cua­dos a los usua­rios. Y, en cas­cos urba­nos, las solu­cio­nes de paci­fi­ca­ción del trán­sito, ele­men­tos reduc­to­res de velo­ci­dad, etc.

Son toda­vía accio­nes pun­tua­les pero están cam­biando las for­mas de actuar sobre la carre­tera local. Ello supone repen­sar el papel de las vías de pro­xi­mi­dad en el sis­tema via­rio gene­ral así como la acce­si­bi­li­dad que pro­por­cio­nan teniendo en cuenta los pla­nes de movi­li­dad. Con­ver­tir los ejem­plos par­ti­cu­la­res en una actua­ción sis­té­mica es una cues­tión de estra­te­gias, a nivel de pla­ni­fi­ca­ción y de pro­yec­ta­ción téc­nica, pero, sobre todo, de volun­ta­des y de deci­sio­nes polí­ti­cas en el ámbito de la ges­tión territorial.

Para mayor información:

NAVAS FERRER, T. (dir). Els carrers del terri­tori. 150 anys de carre­te­res locals. Bar­ce­lona: Dipu­tació de Bar­ce­lona (Catá­logo de la expo­si­ción), 2012.

Teresa Navas Ferrer es doc­tora en geo­gra­fía y pro­fe­sora de la Uni­ver­si­tat Poli­tèc­nica de Catalunya.

 

Ficha biblio­grá­fica
NAVAS FERRER, T. Las calles del terri­to­rio. Una refle­xión sobre las carre­te­ras secun­da­rias. Geo­cri­tiQ. 25 de diciem­bre de 2013, nº 20. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2013/12/las-calles-del-territorio-una-reflexion-sobre-las-carreteras-secundarias/>

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>