El espacio público como espejo de la sociedad

En el pro­ceso de remo­de­la­ción urbana de estos últi­mos años, gran parte de las áreas cen­tra­les de muchas ciu­da­des, nor­mal­mente degra­da­das, han expe­ri­men­tado fenó­me­nos de reha­bi­li­ta­ción y reno­va­ción que han afec­tado, lógi­ca­mente, a sus espa­cios públi­cos. Estas ope­ra­cio­nes urba­nís­ti­cas han estado enca­mi­na­das a la con­se­cu­ción de una nueva ima­gen de la ciu­dad que anime la inver­sión y sea atrac­tiva para los visi­tan­tes, al tiempo que se pro­yecta para nue­vos y más sol­ven­tes resi­den­tes. Los paseos, pla­zas y par­ques se han ido rein­ven­tando: unas veces han ser­vido para cana­li­zar los flu­jos de visi­tan­tes, con­ver­ti­dos en via­les de trán­sito que arti­cu­lan el cen­tro urbano con nue­vas cen­tra­li­da­des que se pre­ten­den inte­grar. En otras, la reno­va­ción, la reha­bi­li­ta­ción o la nueva crea­ción de espa­cios públi­cos res­ponde sim­ple­mente a ope­ra­cio­nes de mar­ke­ting que, ade­más, va homo­ge­nei­zando cada vez más a las ciu­da­des que van per­diendo sin­gu­la­ri­dad y se ase­me­jan unas con otras, borrando los atri­bu­tos que las hacía dis­tin­tas y que, en muchos casos, esta­ban pre­ci­sa­mente en la con­fi­gu­ra­ción y fiso­no­mía de sus pla­zas y paseos.

Los cam­bios indu­ci­dos por las nue­vas deci­sio­nes del pla­nea­miento con­du­cen a mode­los de espa­cios esca­sa­mente públi­cos. En la reciente pla­ni­fi­ca­ción urbana, los espa­cios públi­cos, están cada vez más ale­ja­dos de su fun­ción prin­ci­pal, la de ser­vir como luga­res de reco­no­ci­miento social, de espar­ci­miento y rela­ción. Las nece­si­da­des de los ciu­da­da­nos no pare­cen ser teni­das en cuenta. No se valora la pre­sen­cia de prác­ti­cas pre­vias en los vie­jos espa­cios públi­cos ahora reha­bi­li­ta­dos, la con­sulta a los ciu­da­da­nos es inexis­tente y muchos de estos espa­cios han per­dido su con­di­ción de luga­res sig­ni­fi­ca­ti­vos de con­vi­ven­cia, espe­cial­mente para los veci­nos de sus entor­nos. Lo que prima es el diseño, al ser­vi­cio de visi­tan­tes o nue­vos resi­den­tes, el con­fort y la segu­ri­dad que per­mi­tan acti­vi­da­des con­tro­la­das y “pacíficas”.

Sin embargo, lo que hace público a un espa­cio no es su pla­ni­fi­cado des­tino público, sino que los ciu­da­da­nos se apro­pien de él y desa­rro­llen sus prác­ti­cas libre­mente . En este sen­tido, los paseos, las pla­zas y los par­ques son luga­res de eman­ci­pa­ción ciu­da­dana donde colec­ti­vos diver­sos encuen­tran un sitio en el que afir­mar y recrear su iden­ti­dad. A pesar de los cam­bios y de las inten­cio­nes del pla­nea­miento, las pla­zas, paseos y par­ques urba­nos siguen rom­piendo esque­mas y, nue­vos usua­rios reem­pla­zan a los que ya no los fre­cuen­tan, ins­ta­lan nue­vas prác­ti­cas y se apro­pian de ellos. Se mues­tran así como luga­res diná­mi­cos, poco pre­vi­si­bles, que van cam­biando al com­pás de nue­vos usos y usua­rios diferentes.

Den­tro del con­junto de los usua­rios,  muchos gru­pos de exclui­dos, que no tie­nen fácil aco­modo en la ciu­dad encuen­tran, en el espa­cio público, su lugar . De pro­ce­den­cias diver­sas y con moti­vos dife­ren­tes, gru­pos de jóve­nes, muje­res, inmi­gran­tes, o per­so­nas sin hogar van ocu­pando pla­zas, par­ques y paseos, gene­rando sus pro­pios luga­res de estan­cia, encuen­tro y convivencia.

En algu­nos casos, espe­cial­mente en el de las per­so­nas sin hogar, ­ tam­bién ocu­rre con los gru­pos de inmi­gran­tes, suele apa­re­cer el con­flicto, el rechazo e incluso pue­den acti­varse polí­ti­cas revan­chis­tas. La ciu­dad se enfrenta a estos colec­ti­vos y decide erra­di­car­los de los luga­res públi­cos, al menos de aque­llos visi­bles, donde pue­dan crear pro­ble­mas o per­ju­di­car el maqui­llaje de unas urbes per­fec­tas, orde­na­das y pací­fi­cas. La ciu­dad expulsa del espa­cio público a los que care­cen de cual­quier otro lugar.

Vista general de la plaza Primero de Mayo en Santa Cruz de Tenerife (fotografía de la autora).

Vista gene­ral de la plaza Pri­mero de Mayo en Santa Cruz de Tene­rife (foto­gra­fía de la autora).

Cuando se ana­li­zan los espa­cios públi­cos, con­si­de­rando su posi­ción, estruc­tura,  apa­rien­cia, fun­cio­na­li­dad y sobre todo la per­cep­ción y la apro­pia­ción que los ciu­da­da­nos hacen de estos luga­res, en reali­dad se hace una refle­xión sobre la socie­dad. Estu­diar el espa­cio público per­mite inda­gar sobre la evo­lu­ción urbana, sobre las ten­den­cias hacia la pri­va­ti­za­ción y el con­trol, y, de forma muy espe­cial sobre la com­ple­ji­dad de una socie­dad desigual. Los espa­cios públi­cos son, en reali­dad, un intere­sante espejo que nos mues­tra las prác­ti­cas, los movi­mien­tos y las rela­cio­nes de los habi­tan­tes de la ciu­dad. En ellos pode­mos ras­trear cómo se afronta la con­vi­ven­cia  y cómo se pro­du­cen los pro­ce­sos de apro­pia­ción por parte de nue­vos  gru­pos o individuos.

Lo que no se puede escon­der es que en la estruc­tura de la socie­dad está  incrus­tada  la desigual­dad y la hete­ro­ge­nei­dad de los ciu­da­da­nos que la com­po­nen. Los dere­chos y la sal­va­guarda de la con­vi­ven­cia son impor­tan­tes, pero tam­bién la com­pren­sión de la exis­ten­cia de esos otros ciu­da­da­nos que per­tur­ban lo esta­ble­cido. Los lími­tes son difí­ci­les de pre­ci­sar. En el espa­cio público con­flicto y con­vi­ven­cia son una misma cosa y resol­ver de forma pací­fica  la coexis­ten­cia de gru­pos desigua­les supone un reto.

Para mayor información:

Calero Mar­tín, C.G., Del­gado Acosta, C.R., Armas Díaz, A. Espa­cio Público, con­flicto y con­vi­ven­cia: la plaza Pri­mero de Mayo en Santa Cruz de Tene­rife. Scripta Nova. Revista Elec­tró­nica de Geo­gra­fía y Cien­cias Socia­les. Bar­ce­lona: Uni­ver­si­dad de Bar­ce­lona, 10 de mayo de 2014, vol. XVIII, nº 476, <http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-476.htm>.

Car­men Glo­ria Calero Mar­tín es pro­fe­sora del Depar­ta­mento de Geo­gra­fía e His­to­ria de la Uni­ver­si­dad de La Laguna y miem­bro del Grupo de Inves­ti­ga­ción Ciu­dad, Polí­tica y Socie­dad (CPSULL).

Ficha biblio­grá­fica:

CALERO MARTÍN Car­men Glo­ria. El espa­cio público como espejo de la socie­dad. Geo­cri­tiQ. 15 de abril de 2015, nº 132. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2015/04/el-espacio-publico-como-espejo-de-la-sociedad/>

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